Novenas católicas

Una novena es una oración que se realiza durante nueve días consecutivos para preparar una fiesta, pedir una gracia o agradecer un favor recibido. Aquí encontrarás novenas católicas sencillas para rezar en casa, a solas o en familia.

Cómo rezar una novena

  1. Haz la señal de la Cruz y presenta tu intención.
  2. Reza la oración inicial de la novena elegida.
  3. Lee la intención correspondiente al día.
  4. Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.
  5. Termina con la oración final. Repite durante nueve días consecutivos.

No pasa nada si no puedes rezar a la misma hora. Lo importante es hacerlo con fe, atención y constancia; una novena no es una fórmula mágica, sino un camino de oración y confianza en Dios.

Novena a la Virgen de Guadalupe

Para pedir: protección, consuelo, unidad familiar y cercanía con Jesús por medio de María. Tradicionalmente puede iniciarse el 3 de diciembre para concluir el día 11, víspera de su fiesta.

Oración para cada día

Virgen Santísima de Guadalupe, Madre del verdadero Dios por quien se vive, míranos con compasión. Tú que escuchaste a san Juan Diego, recibe hoy nuestra oración y presenta ante tu Hijo Jesús la intención que guardamos en el corazón. Ayúdanos a confiar en Dios, a vivir con humildad y a servir con amor. Amén.

Intenciones de los nueve días: 1. Por la fe; 2. por la esperanza; 3. por las familias; 4. por quienes están enfermos; 5. por quienes viven con miedo; 6. por los pobres y olvidados; 7. por la paz; 8. por la conversión del corazón; 9. en acción de gracias.

Novena a San José

Para pedir: trabajo, protección de la familia, prudencia y fortaleza. Puede rezarse del 10 al 18 de marzo para preparar su solemnidad del 19 de marzo.

Oración para cada día

Glorioso san José, custodio de Jesús y esposo fiel de María, enséñanos a escuchar a Dios y a responder con obras. Protege nuestros hogares, acompaña a quienes buscan trabajo y danos un corazón justo, paciente y servicial. Intercede por la necesidad que hoy ponemos en tus manos. Amén.

Intenciones de los nueve días: 1. Por la escucha de Dios; 2. por los padres de familia; 3. por el trabajo digno; 4. por quienes sostienen un hogar; 5. por la pureza de corazón; 6. por los migrantes; 7. por los enfermos y moribundos; 8. por la Iglesia; 9. por una vida humilde y fiel.

Novena al Sagrado Corazón de Jesús

Para pedir: confianza en el amor de Cristo, reparación, paz interior y conversión.

Oración para cada día

Sagrado Corazón de Jesús, fuente de misericordia y amor, en Ti confío. Recibe mis alegrías, cansancios y preocupaciones. Haz mi corazón semejante al tuyo: manso, humilde y dispuesto a amar. Si es para mi bien y para la gloria de Dios, concede la gracia que te pido; sobre todo, ayúdame a aceptar tu voluntad. Amén.

Intenciones de los nueve días: 1. Por la confianza; 2. por el perdón; 3. por la reparación; 4. por los hogares; 5. por quienes sufren; 6. por los sacerdotes; 7. por quienes se han alejado de Dios; 8. por la paz; 9. por la perseverancia.

Novena a la Divina Misericordia

Para pedir: misericordia para el mundo y confianza en Jesús. Tradicionalmente comienza el Viernes Santo y concluye el sábado anterior al Domingo de la Divina Misericordia.

Intenciones de cada día

  1. Por toda la humanidad, especialmente por los pecadores.
  2. Por los sacerdotes y las personas consagradas.
  3. Por las almas devotas y fieles.
  4. Por quienes todavía no conocen a Dios.
  5. Por la unidad de los cristianos.
  6. Por las almas mansas, humildes y las de los niños.
  7. Por quienes veneran especialmente la misericordia de Dios.
  8. Por las almas del purgatorio.
  9. Por quienes se han vuelto indiferentes en la fe.

Después de la intención del día puede rezarse la Coronilla de la Divina Misericordia y terminar diciendo tres veces: Jesús, en Ti confío.

Novena al Espíritu Santo

Para pedir: sus dones, luz para tomar decisiones y renovación espiritual. Es especialmente apropiada durante los nueve días anteriores a Pentecostés.

Oración para cada día

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado, y renovarás la faz de la tierra. Ilumina nuestra inteligencia, fortalece nuestra voluntad y guíanos para elegir siempre el bien. Amén.

Dones para meditar: 1. sabiduría; 2. entendimiento; 3. consejo; 4. fortaleza; 5. ciencia; 6. piedad; 7. temor de Dios; 8. unidad de la Iglesia; 9. frutos del Espíritu Santo.

Novena por los fieles difuntos

Para pedir: el descanso eterno de una persona fallecida o de todos los fieles difuntos. Puede comenzar en cualquier momento.

Oración para cada día

Padre misericordioso, ponemos en tus manos a nuestros hermanos difuntos, especialmente a [nombre]. Perdona sus faltas, recibe todo el bien que realizaron y concédeles contemplar la luz de tu rostro. Consuela a quienes los extrañamos y fortalece nuestra esperanza en la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Intenciones de los nueve días: 1. por familiares y amigos; 2. por quienes murieron solos; 3. por las víctimas de violencia; 4. por quienes nadie recuerda; 5. por los padres y madres fallecidos; 6. por los niños difuntos; 7. por quienes murieron repentinamente; 8. por las almas del purgatorio; 9. en esperanza de la resurrección.

Respuesta final: Dales, Señor, el descanso eterno. Y brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

Oraciones comunes para terminar cada día

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.